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Discurso del Ministro Ernesto Araújo, en representación del Presidente de la República, Jair Bolsonaro, en la V Reunión Extraordinaria de Presidentes de PROSUR (25/02/2021)[*]

Bom dia, señor Presidente Iván Duque, Excelentísimo Presidente de Colombia, muchísimas gracias. Antes de todo, quisiera presentarles los saludos del Presidente Jair Bolsonaro al Excelentísimo Presidente Iván Duque; a los Presidentes de la República de Chile, Sebastián Piñera; de la República de Ecuador, Lenín Moreno; de la República del Paraguay, Mario Abdo Benítez; de la República del Perú, Francisco Sagasti; al Primeir Ministro de la República Cooperativa de Guyana, Mark Phillips; y al Excelentísimo Presidente de la República Oriental del Uruguay, Luis Lacalle Pou.

El Presidente Jair Bolsonaro se encuentra en un programa de viajes a distintos estados de Brasil y me pide que transmita sus saludos y sus agradecimientos al Presidente Iván Duque por convocar esta importantísima reunión que se dedica a tratar del desafío más actual e ineludible de nuestra región: enfrentar la pandemia y sus múltiples consecuencias. Es una prioridad absoluta para Brasil y para el gobierno del Presidente Bolsonaro.

Quiero transmitir los agradecimientos al Presidente de Chile, Sebastián Piñera, por la exitosa Presidencia del PROSUR en los años 2019 y 2020, y el liderazgo del Presidente Piñera y del Presidente Duque como un factor esencial para consolidar el PROSUR como entidad basada en principios fuertes de democracia, de estado de derecho, de derechos humanos y también de persecución de resultados concretos y pragmáticos.

Para Brasil es de fundamental importancia que América del Sur tenga un espacio de diálogo como el PROSUR, creado precisamente para actuar concretamente con base en valores fundamentales.

Quisiera también reafirmar una vez más al nombre del Presidente Bolsonaro el total compromiso de Brasil con la profundización del PROSUR y con su operatividad. Brasil siempre ha apoyado y seguirá participando de iniciativas que privilegien la cooperación y la solidaridad regional e internacional en la búsqueda de soluciones a la crisis sanitaria que azota a nuestros países.

Superar la pandemia es fundamental y al mismo tiempo reafirmamos que es fundamental la retomada del crecimiento económico. El mundo se detuvo para enfrentar el COVID-19, pero nuestros desafíos no se detuvieron. Tenemos que responder a nuestras poblaciones, a nuestros pueblos, delante de sus desafíos concretos. No se puede, desgraciadamente, aislar la cuestión sanitaria.

La pandemia ha detenido la actividad productiva y ha provocado gravísimos impactos en los índices de empleo e ingreso en nuestros países. Por detrás de las estadísticas, vemos millones de familias que, sin el rápido apoyo de los gobiernos nacionales, perderían su sustento y su ingreso. En países como los nuestros, donde un número importante de ciudadanos necesita buscar su sustento día a día en el sector informal, ciertas soluciones apropiadas a los países desarrollados simplemente no funcionan. No funcionan en la práctica y terminan agravando nuestros desafíos sociales, que a la vez agravan los desafíos de la salud.

Para hacer frente a esa situación sin precedentes y gravísima, el Gobierno de Brasil brindó asistencia de emergencia a más de 67 millones de brasileños, lo que les permitió enfrentar la pandemia y mantener sus ingresos, especialmente a los que trabajan en el sector informal y a los desempleados. La atención a los desfavorecidos ha sido desde el principio una prioridad del Presidente Bolsonaro, tan grande cuanto el combate a la pandemia, en cuya duración pudimos también brindar auxilio a los estados de la federación para mantener los sistemas de salud. Los beneficios mensuales de emergencia totalizaron gastos de más de U$ 47 mil millones. En este momento, examinamos los medios económicos disponibles que nos permitan extender la ayuda de emergencia por algunos meses más, hasta que finalmente logremos controlar la pandemia.

En esa dimensión económica, es importante mencionar también que sostener la demanda al nivel nacional tiene su importancia al nivel regional. Una vez que mantenemos el comercio e intentamos ampliar el comercio regional, a través de ese canal comercial, la demanda adicional que se crea en un país de alguna manera se comunica a los socios, de manera que es un ejemplo de un tipo de acción nacional que tiene impacto positivo al nivel nuestro, regional.

Y aunque esta cumbre se concentre, claro, en el tema de salud, pido permiso para registrar el gran interés y empeño de Brasil en profundizar el trabajo en la dimensión económica y comercial del PROSUR, que me parece importante, decisiva incluso, para complementar la vocación original del PROSUR, de trabajar en nuevas ideas para la integración.

Y al mismo tiempo es fundamental fortalecer la vertiente de seguridad de esta integración, una vez que las organizaciones criminales pueden aprovecharse de la pandemia para ampliar su actuación. En ese sentido quisiera saludar muy especialmente las palabras del Presidente de Ecuador, Lenín Moreno, respecto del desafío de la criminalidad. La frase “tenemos que combatir la pandemia del tráfico, la pandemia de la corrupción” es absolutamente esencial en nuestro entendimiento y corresponde 100% a la visión de Brasil.

También en Brasil estamos haciendo, a pesar de la pandemia, un esfuerzo enorme de incrementar el combate al narcotráfico y a otras formas del crimen organizado. Queremos trabajar acá, en el PROSUR, para que podamos encontrar nuevas herramientas de combate en conjunto a una red que tiene su dimensión política y que apoya y encuentra apoyo en actividades del crimen organizado, del narcotráfico y del terrorismo, como también, más una vez, apuntó muy bien el Presidente Lenín Moreno. Eso es algo que tenemos que enfrentar en conjunto porque esas organizaciones son de carácter regional, transnacional, y PROSUR tiene también la vocación, en nuestro entendimiento, de coordinarse en ese sentido.

Al mismo tiempo, volviendo al tema específico de la pandemia, redoblamos los esfuerzos para garantizar el derecho a la vacunación en toda la región, como sabemos. La promoción del acceso universal y equitativo a medicamentos, vacunas y otros productos médicos seguros, efectivos y asequibles ha sido una prioridad estratégica para Brasil en su desempeño desde incluso antes de la pandemia, en foros internacionales y regionales. Lo que hacemos hoy en Brasil es seguir esa orientación.

Favorecemos la promoción del acceso equitativo a las vacunas para todos los países, especialmente aquellos con menor desarrollo relativo. Y nos oponemos a cualquier barrera que se interponga a ese acceso.

Evidentemente, todos, en cada país, miramos cada uno hacia adentro, hacia nuestras poblaciones. En el caso de Brasil, hasta ahora ha sido posible distribuir casi 12 millones de dosis en todo el territorio nacional, un desafío no solamente de acceso a las vacunas como también de logística, que es enorme para un país de las dimensiones de Brasil y que creo que es también un desafío para los países aquí representados. En poco más de un mes, hemos podido vacunar a más de 6 millones de brasileños. La cifra correcta de ayer es 7,7 millones de dosis administradas. Estamos trabajando para que dispongamos este año, en Brasil, de por lo menos 350 millones de dosis de vacunas, que nos darían la posibilidad no solamente de vacunar a toda la población brasileña, pero de cooperar al nivel del PROSUR con nuestros socios en esta organización.

Si bien es cierto que nuestra región ha sido una de las más afectadas, es necesario también apuntar, nos parece, la calidad de los sistemas de salud que tenemos, que aunque en un cuadro trágico se comparan de una manera no negativa con los países europeos, por ejemplo. Vemos por las estadísticas que los 17 países con más grandes números de fallecimientos por millón de habitantes, todos esos 17 están en Europa o en Norteamérica. Brasil tiene por su parte también uno de os mayores números de personas curadas de la Covid, una estadística que normalmente no aparece, pero que da una noción de la calidad del sistema de salud.

Aparecemos hoy, Brasil, como el quinto país con el mayor número absoluto de vacunados, que corresponden a 2,9% de la población, que se compara también de alguna manera no desfavorable por ejemplo con otros países en desarrollo grandes, como China, que tiene la misma proporción, 2,9% de vacunados, y 0,8% en India, aunque con la capacidad farmacéutica que tienen China e India. Y no estamos muy por detrás de países europeos, como Alemania, Francia, Italia y España, todos con alrededor de 4% de la población vacunada. Saludamos muy especialmente a los números de Chile, y al Presidente Piñera, que presenta ya un número impresionante de 15% de la población vacunada.

Eso indica que existe y hay que perseguir una complementación entre las dimensiones nacional y multilateral. Son dimensiones que no se oponen, en la realidad, sino que se complementan. Vemos por ejemplo un proceso de integración multilateral profundo, antiguo, como la Unión Europea, que no ha logrado vacunar aún en una gran velocidad a su población, como vimos por esos números, y que sufre muy severas críticas de sus estados miembros y del público en general en Europa. De manera que eso indica que el simple concepto del multilateralismo no es suficiente para que haya eficiencia en el combate a la pandemia. El multilateralismo no es una palabra mágica, hay que implementarlo en conexión con las realidades nacionales y con los esfuerzos nacionales.

Y también en complementación con los esfuerzos bilaterales. Aquí quisiera registrar también que el Presidente Bolsonaro mucho se enorgullece de la ampliación de la calidad de nuestras relaciones bilaterales con todos los países aquí representados.

Llegando al final, quisiera reiterar que Brasil tiene total disposición de cooperar en el PROSUR a partir de nuestra capacidad nacional para todo lo que se está discutiendo acá, en términos de combate a la pandemia, pero también las otras dimensiones que mencionamos, la dimensión económica y la dimensión de seguridad. Creemos que Brasil puede hacer una contribución crucial a ese esfuerzo común.

Ese momento inicial de búsqueda de vacunas ha sido difícil para todos, pero ya estamos mostrando la capacidad de articulación del PROSUR. Así que agradecemos una vez más a la Presidencia colombiana por esta oportunidad y al Presidente Iván Duque. Apreciamos muchísimo el esfuerzo de completar el proyecto de declaración. Tenemos bajo nuestras miradas un documento de la mayor calidad y que comprueba la vocación del PROSUR.

Muchas gracias.

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